La tormenta del viernes previa al partido, presagiaba que algo raro iba a pasar. Llovió mucho y algunas dudas había si se jugaba o no. Finalmente se disputó el partido y la que no dejó dudas fue la lluvia de goles que Bragado le propició a un veterano Maipú. Seis baldazos de agua fría le cayeron al equipo amarillo que se ahogó en semejante caudal de fútbol desplegado por el equipo bragadense.
Arrancó muy bien Bragado jugando en corto y preciso. A diferencia de los otros partidos, tenía el control y dominaba la pelota a su antojo. Ese buen trato de la pelota dio sus frutos a los pocos minutos de iniciado el partido, cuando en un desborde por la izquierda de Fede, su centro al área encontró los pies de Juan, alias Ribery, que sólo tuvo que empujarla a la red.
El equipo no se conformaba con la mínima ventaja y seguía yendo al ataque, lo que provocó una contra de Maipú que estampó el empate, aprovechando justo la lesión de Néstor que sintió un pinchazo y no pude correr al delantero que definió sólo contra Osvaldo.
El 1-1 no modificó el juego de Bragado que siguió buscando el gol.Las constantes subidas de la flamante incorporación, Martín, le daban aire fresco al ataque de Bragado.En el medio del campo los dueños de la pelota eran Diego y Matias que hacían correr la pelota con precisión. Una serie de toques en 3/4 de cancha movieron algunas fichas en el tablero y con un pase de primera de Hernán para Claudio que definió a la salida del arquero, establecía el 2-1 para el delirio del banco bragadense que aguardaba la oportunidad para entrar.Final del primer tiempo y tranquilidad.
El técnico Edgar, a pesar de estar muy contento con el rendimiento del equipo, tuvo que hacer los respectivos cambios para que todos jueguen y se sientan importantes en Bragado, condición fundamental para mantener vivo el espíritu de este equipo. Y así fue que los cambios dieron gran resultado y el buen juego del equipo siguió como en el primer tiempo. Es verdad que hay que resaltar que en los primeros minutos de la segunda parte el equipo salió dormido y estuvo metido en su arco con muchas imprecisiones. Con un par de gritos se solucionó el problema y lo mejor estaba por venir. Una escapada de Hernán por derecha que se internó en el área, terminó en penal, que su hermano Jaime, esta vez sí supo convertir a diferencia del partido de Copa. 3 a 1 y Bragado se soltó. Maipú se acercaba, pero Osvaldo en una tarde brillante, se encargó de anular todo intento del equipo amarillo. No tardarían en llegar el 4° y el 5°. Damián, en su vuelta al equipo después de una lesión, se estrenaba en la red con un doblete con dos definiciones exquisitas junto al palo.Y justamente el palo era quien le iba a decir que no a un cabezazo de Diego Kramer, en un centro al corazón del área. Diego, alias Fede, era una fiera por el sector izquierdo y se encargó de anular todo tipo de ataque amarillo.El Polaco y Percha no hicieron sentir el cambio de tantos jugadores y brindaron un recital de seguridad y constancia en la zaga bragadense. Juan Pablo, otro valuarte de este equipo, exigía con sus continuas diagonales que eran un puñal para la defensa de Maipú. Otro que provocó mucho daño fue Diego Wilde que rompió la defensa una y otra vez a pesar del poco tiempo que estuvo en cancha. Por último, en una fulminante carrera, Claudio al mejor estilo Usain Bolt, dejó atrás a su marcador y definió al primer palo para establecer el definitivo 6-1.Un resultado histórico en la vida de Bragado que no sólo le da confianza sino que lo deja cómo único lider del torneo.
Excelente cronica Hernan!!!
ResponderEliminarVamos por mas!!!
Saludos
Excelente relato Herman, buenísimo
ResponderEliminarGracias gente!
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